Creo que tanto para hombres como para
mujeres hay dos momentos en la vida por los cuales no queremos pasar nunca: Si
eres hombre, que se te declare un amigo; si eres mujer, pues que se te declare
una amiga (bueno, en el caso de ser hétero) y el otro, es tener un novio o
novia intensa. En cualquiera de los dos casos uno solo quiere salir corriendo,
que se lo trague la tierra y si es
posible hacer un CTL+Alt+Supr acabando del todo, con ese fatídico recuerdo…
A las intensas o intensos, podemos
compararlos con ninfomaníacos (as). Al principio es una delicia, uno no se
cansa, siempre quiere más y más… pero eso durante máximo dos semanas,
porque de resto, ¡No me joda! Bueno, aunque pensándolo bien, del sexo no me
quejo.
¡Hay Hombres y mujeres que
definitivamente fueron traídos al mundo única y exclusivamente para joderle la
vida a uno!
Eso sí, al principio, todo es una belleza
para ambos y de hecho, es posible que los dos disfruten del idilio intensísimo
durante una o dos semanitas pero a la tercera, yo le cuento…
Estos individuos indeseados empiezan
a llamar no una, ni dos, ni tres veces. Nooo, ellos y ellas no se conforman con
eso, deben llamar unas 5 o 6 veces (como mínimo) y empiezan a preguntar: “¿Qué
estás haciendo?” “¿Ya pusiste nuestra foto en la oficina?” “¿Ya la pusiste de
fondo en el celular?” “¿Y te has hablado mucho con tus amiguitas? ¿Ya les
hablaste a todas de mí, verdad?”… Tristemente esta misma persona te llama de
nuevo a hacerte las preguntas que ya contestaste una hora antes… ¡¿Qué cosa
extraordinaria puede pasar en una hora?!
Este tipo de personas siempre han
existido, lo que pasa es que con la nueva era de la comunicación las personas
normales, nos jodimos porque ahora tenemos más posibilidades de ser encontrados
y por tanto, la persona intensa tiene muchas maneras de ser rechazados. Hace
unos años solo lo podían llamar a uno al teléfono fijo, si la persona no estaba
ellos dejaban varios mensajes en un solo medio de comunicación, pero ahora, con
tantas vainas, te buscan en Facebook, Twitter, Instagram, te envían mails por
si acaso, te buscan por Linkedin, por Google +, por Whats app y por si fuera
poco te dejan un millón de mensajes de voz en tu teléfono celular. Seguramente,
todos sin respuesta alguna…
Los intensos tienen una facilidad
increíble para tener sus contactos y para hacerse de amigos a quienes no
deberían serlo… Se alían con el portero del edificio, con los compañeros del
trabajo, con las amigas de toda la vida y hasta con los exnovios. Esta persona
sabe cada paso que uno da: con quien habló, qué domicilio pidió, a qué hora se
fue al baño y no contentos con eso, a algunos les da por creerse Andrés
Sepúlveda y hackearle a uno hasta el apellido…
Pero bueno, lo importante es aprender
a conocer e identificar a esta clase de personajes desagradables, alejarlos o
dejarles las cosas claras desde el principio, con eso, si empiezan con la
intensidad o la cagan con uno o… simplemente algo pasa, ellos ya estaban advertidos
de las consecuencias de sus actos y aunque uno termine siendo el malo de la
película, fue su comportamiento el que hizo que los mandarán a la mismísima
porra.
Aquí les dejamos una clasificación de
personas intensas que hemos encontrado.
*La Ajover: No le pasan los años.
*La Aquafresh: ¿te lo repito, te lo repito, te lo
repito?
* La Bon Ice: Chúpate una… y pásala de locura (si
puede).
*La Zucaritas: Despierta al tigre que hay en ti.
* La Servientrega: Es entrega segura (pero después,
problema fijo).
* La 007: con licencia para fregar.
*La Decamerón: Con todos los excesos incluidos.
* La para-intensa: Basta que uno deje de salir con
ellas y ahí mismo prenden el ventilador.
*La Sal de frutas: Listo mamita, si es ya es ya.
En todo caso si hay víctima hay victimario y si hay alguna intensa o intenso es porque alguien se la dejó montar.
La Rana
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