
Hoy ha sido uno de esos días en los que la
palabra “patética” se ha sabido quedar pequeña a mi lado.
Acostada, deprimida y con la luz apagada me
arrunché con los más tristes y agonizantes pensamientos existencialistas y viendo
una maldita película llamada "Reality Bites" descubrí que mi vida podría ser llevada a la pantalla generando
una total y absoluta empatía con quienes, por cosas del destino, terminen
viéndola.
La película trata
(en esta parte quienes quieren ver la película deben dejar de leer porque les
voy a contar el final) de cuatro amigos
recién graduados de la universidad que en medio de la locura de la independencia
viven casi que juntos en una casa donde pagan muy poco y fuman como mujeres de
útero goloso en penitenciaría. La vida se les complica al par de churros de la película,
Troy, Ethan Hawke en su época de galán joven, claro, antes de parecer un adicto
al crack, y Lelaina, representada por Wynona Ryder. Troy es un músico malandro
malpagado y peligrasiento que le rompe el
corazón a Lelaina, lo chistoso es que ella
está entusada pero ya tiene novio… un yuppie que es el típico hombre “buen
partido”, juicioso, caballero, que la deja llevar las riendas de la relación y
que aparte le da la oportunidad a la loca esta de ganar platica con su
documental… Aunque Michael (Ben Stiller),
resulta cagándola también como todos los hombres…
Lelaina por bruta
termina echando al partidazo y quedándose con el pelmazo de Troy, y felices los
dos seguramente hasta que él, inevitablemente, también meta la pata.
Hasta ahí la
explicación romántica de la película. Resulta que en medio de todo este drama de
amores, enfermedades sexuales y ganas de cambiar el mundo, Lelaina se queda sin
trabajo porque decide desquitarse contra su jefe, que es un maldito neonardental
de miércoles que no es capaz de reconocer el talento ni cuando lo tiene en sus
narices… ¡Es increíble el parecido con la realidad! El caso es que esta pobre
mujer empieza a ir a cada entrevista, pasando por los trabajos más piratas
hasta los más pupies sin poder logar nada… Lo que nos muestra que el desempleo
nos tiene jodidos a todos desde el 94. De lógica, su papá no la ayuda porque
quiere que ella madure y aprenda a valerse por sí misma pero ¿ni siquiera darle
un contacto que pueda ayudarle, ole? No muy mugre también. Y es que es muy
jodido joderse tanto en una universidad, mamarse los trasnochos, las clases en
la “madrugada”, el mal genio del profesor al cual la mujer no se lo da, los pelmazos
que nunca hacen ni mierda en los trabajos grupales o ese profesor que solo
quiere tirarse a la alumna, sin contar todo ese dinerito invertido en la
educación para resultar vendiendo pendejadas en una tienducha, contestando un
teléfono o prostituyendo la profesión como esos que se regalan por cualquier
sueldo de pacotilla porque no valoran lo que aprendieron o lo que saben hacer.
Pero bueno...

El asunto es que
todas estas mujeres protagonistas de las películas románticas, son jóvenes y
tienen toda la vida por delante para poder cometer errores… Y una que no ha tocado los treinta
comete una que otra equivocación o quiere esperar un poquito más porque sabe
que viene algo no bueno, sino mucho mejor y todos se le vienen encima… hasta el músico malandro que
tanto ama y que la hace sufrir.
Y por si fuera
poco, todas estas historias fantásticas y noveleras tienen la maldita banda
sonora que aunque es melosa y asquerosamente cursi, le da esa fuerza
extraordinaria al sentimentalismo y una resulta, en una tarde de absurda
depresión, identificándose con todas estas canciones hasta el punto de romper
en un mar de lágrimas y muchas veces, sin saber por qué…
Por eso hoy
decido irremediable e irrevocablemente cambiar de género e irme por las de
acción, las de terror, suspenso o, quien sabe… documentales sobre las crisis de
los 30´S o sobre el precio de la papa en Wirtland, algo que no me haga
deprimir más de lo que ya he estado por estos días, justo después de mi
graduación.
Recuerden que lo
que pasa en las “chicks flicks” siempre es lo mismo: Personaje rico y personaje
pobre (la mojigata y el Don juan, la juiciosa y el rebelde -porque siempre son
polos opuestos) se enamoran, pelean, se mandan a la mierda, vuelven, beso largo
y suspiro acompañado de una banda sonora memorable. Después son felices por
siempre.
Y Fin!
Ojala fuera tan fácil en la vida real.
La Rana
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