domingo, 18 de enero de 2015

PARA ENTENDER A LAS MUJERES...

Después de uno o varios fracasos amorosos, uno siempre termina preguntándose: ¿cuáles son las malditas señales que debí haber visto para saber si debía quedarme, intentarlo y salvarlo todo o definitivamente irme y dejar todo el sufrimiento atrás?
De todo esto que sentimos, ya sea bueno o malo, surgen otra clase de interrogantes, incluso unas durante la relación: ¿Cómo saber si me es fiel o no? O ¿Será que en algún momento de la relación me ha mentido u ocultado cosas?, ¿Cuándo empezamos, estaba con alguien más? ¿En qué momento dejamos de disfrutar el sexo?
Y bueno, a menos de que estemos seguros de estar con una persona 100% honesta (que además, cuesta un huevo encontrarla, si es que no es imposible) nunca lo vamos a saber con certeza y aún así, si lo supiéramos, no siempre nos gustarían las respuestas. Hay cosas que es mejor no saber.


Por desgracia, a los hombres nunca les dieron ese manual de traducción de señales, ni un seminario de lenguaje femenino, y mucho menos, en el colegio les dieron entre las materias algo que fuera como “simbología venusina”, entonces se les pasan de largo, porque en definitiva son demasiado básicos. Si no les decimos “te quiero”, rara vez se enteran. No es su culpa, es su naturaleza…
Pero nos entenderían más, si supieran identificar las “señales”.

Cuando estaba como en séptimo semestre, entre risas, conversaciones banales y copas, un amigo empezó a cuestionarme acerca de cómo demostramos las mujeres que realmente amamos a alguien… Como casi nunca, me quedé sin palabras y contesté por contestar unas cuantas “tarugadas” a las que realmente nunca les presté atención hasta hoy. La verdad es que nunca fui una de esas mujeres románticas, que tienen sueños rosados y esponjados sobre enamorarse y por ende solo tenía claro lo que había hecho por una persona o dos en el mundo.
Cuando las mujeres queremos a los hombres…

A.    Estar con ustedes es prioridad: Podemos un tener almuerzo con la familia, puede estar de cumpleaños el abuelo que está capando tumba, podemos tener examen final de Fisicoquímica III pero queremos estar ustedes. Si tenemos alguna salida obligatoria y realmente queremos estar con ustedes, sale una poderosa frase que dice: “¡pero si quieres, me acompañas!” con una entonación no solo patética sino esperanzadora.

B.    Nos encanta tocarlos: Cuando hay un interés real, les agarramos la mano, los abrazamos, los empujamos, les  acariciamos el pelo… ¡Los tocamos! Cuando no les damos la mano ni para que nos ayuden a subir al bus: grave.

C.    La llamada: Cuando nos dejan en la casa, siempre pedimos que nos llamen para saber si llegaron bien, no es para comprobar que sí están o no en la casa... Nada que hacer, sea en bus, taxi, carro, bici o a pie, cuando nos dejan en la casa y les decimos: “por fa, llámame apenas llegues a tu casa para saber que llegaste bien”, es porque indudablemente estamos “jodidamente” interesada en ustedes.

   
  D. Celos: Ojo, no hablo de los celos patológicos que sufren algún@s loc@s insegur@s de sí mism@s,  hablo de celos total y completamente manejables en donde nos ponemos serias y celosas cuando hablan de otras mujeres. Hasta nos ponemos monosilábicas “SI” “NO” “AJA”. Eso es señal de celos, porque sólo los queremos para nosotras y es normal el temor a perder a quién amamos… Además, por alguna razón las mujeres sabemos con quien debemos ser celosas y con quien no... Una mujer enamorada huele a una zuripanta en celo ¡a kilómetros!

   E. Los regalos hechos por nosotras: Así no tengamos  ni idea de coger un pegastic, o de doblar un papel, con algo salimos, así sea un pedazo de papel periódico con un mensaje emulando la letra de Timoteo. Y hasta bonito nos sale. 


F. Los “ex” están prohibidos: Somos cuidadosas en extremo de hablar sobre los ex novios. Evitamos hablar de nuestros "EX", porque solo nos importan ustedes. Cuando comenzamos a hablar de” Con mi ex novio hacíamos…”  o” Mi ex novio se portaba así”, ¡Cuidado! Si realmente nos importan, difícilmente se van a  enterar de que tuvimos novios y menos de cómo se llamaban. Claro, esto no aplica para las parejas cuyos actuales novios conocían al ex…

  G. Tienen nombre propio: Los presentamos por el nombre y claro, aclaramos el parecido que tiene con nosotras, sin embargo no los presentamos como “un amigo”. Si las mujeres contestan el celular  y suena esto: “Hola…. Bien…. con un amigo…. bla bla” grave, son "uno más". Pero si escuchan  “Hola… Bien… con Camilo… oye, ¿te puedo llamar después? estoy como ocupada…” esa es una muy buena señal de que estamos realmente interesadas en alguien.

 Y hay muchísimas más. La verdad es que somos tan complejas y cada mujer maneja su lenguaje aparte, que se nos puede caer una pestaña y esa es una de las señales…

Pero entre tanta señal abstracta, entre tanto complique, somos fáciles de entender (bueno, algunas). Es muy simple: CUANDO LOS QUEREMOS, ¡LO HACEMOS TODO POR USTEDES!



La Rana

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