
De todo esto que sentimos, ya sea bueno o malo, surgen otra
clase de interrogantes, incluso unas durante la relación: ¿Cómo saber si me es
fiel o no? O ¿Será que en algún momento de la relación me ha mentido u ocultado
cosas?, ¿Cuándo empezamos, estaba con alguien más? ¿En qué momento dejamos de
disfrutar el sexo?
Y bueno, a menos de que estemos seguros de estar con una persona
100% honesta (que además, cuesta un huevo encontrarla, si es que no es
imposible) nunca lo vamos a saber con certeza y aún así, si lo supiéramos, no
siempre nos gustarían las respuestas. Hay cosas que es mejor no saber.
Por desgracia, a los hombres nunca les dieron ese manual de
traducción de señales, ni un seminario de lenguaje femenino, y mucho menos, en
el colegio les dieron entre las materias algo que fuera como “simbología
venusina”, entonces se les pasan de largo, porque en definitiva son demasiado básicos.
Si no les decimos “te quiero”, rara vez se enteran. No es su culpa, es su
naturaleza…
Pero nos entenderían más, si supieran identificar las “señales”.
Cuando estaba como en séptimo semestre, entre risas, conversaciones
banales y copas, un amigo empezó a cuestionarme acerca de cómo demostramos las
mujeres que realmente amamos a alguien… Como casi nunca, me quedé sin palabras
y contesté por contestar unas cuantas “tarugadas” a las que realmente nunca les
presté atención hasta hoy. La verdad es que nunca fui una de esas mujeres
románticas, que tienen sueños rosados y esponjados sobre enamorarse y por ende
solo tenía claro lo que había hecho por una persona o dos en el mundo.
Cuando las mujeres queremos a los hombres…
A. Estar con ustedes es prioridad: Podemos
un tener almuerzo con la familia, puede estar de cumpleaños el abuelo que está
capando tumba, podemos tener examen final de Fisicoquímica III pero queremos
estar ustedes. Si tenemos alguna salida obligatoria y realmente queremos estar
con ustedes, sale una poderosa frase que dice: “¡pero si quieres, me
acompañas!” con una entonación no solo patética sino esperanzadora.
B. Nos encanta tocarlos: Cuando
hay un interés real, les agarramos la mano, los abrazamos, los empujamos, les acariciamos el pelo… ¡Los tocamos! Cuando no les
damos la mano ni para que nos ayuden a subir al bus: grave.
C. La llamada: Cuando nos dejan en la casa, siempre pedimos que nos llamen para
saber si llegaron bien, no es para comprobar que sí están o no en la casa... Nada que hacer, sea en bus, taxi, carro, bici
o a pie, cuando nos dejan en la casa y les decimos: “por fa, llámame apenas
llegues a tu casa para saber que llegaste bien”, es
porque indudablemente estamos “jodidamente” interesada en ustedes.
D. Celos: Ojo, no hablo de los celos patológicos que sufren algún@s loc@s
insegur@s de sí mism@s, hablo de celos
total y completamente manejables en donde nos ponemos serias y celosas cuando
hablan de otras mujeres. Hasta nos ponemos monosilábicas “SI” “NO” “AJA”. Eso
es señal de celos, porque sólo los queremos para nosotras y es normal el temor
a perder a quién amamos… Además, por alguna razón las mujeres sabemos con quien debemos ser celosas y con quien no... Una mujer enamorada huele a una zuripanta en celo ¡a kilómetros!
E. Los regalos hechos por
nosotras: Así no tengamos ni idea
de coger un pegastic, o de doblar un papel, con algo salimos, así sea un pedazo
de papel periódico con un mensaje emulando la letra de Timoteo. Y hasta bonito nos
sale.
F. Los “ex” están prohibidos: Somos cuidadosas en extremo de hablar sobre los ex novios. Evitamos
hablar de nuestros "EX", porque solo nos importan ustedes. Cuando comenzamos
a hablar de” Con mi ex novio hacíamos…” o” Mi ex novio se
portaba así”, ¡Cuidado! Si realmente nos importan, difícilmente se van a enterar de que tuvimos novios y menos de cómo
se llamaban. Claro, esto no aplica para las parejas cuyos actuales novios conocían
al ex…
G. Tienen nombre propio: Los presentamos por el nombre y claro, aclaramos el
parecido que tiene con nosotras, sin embargo no los presentamos como “un
amigo”. Si las mujeres contestan el celular
y suena esto: “Hola…. Bien…. con un amigo…. bla bla” grave, son "uno
más". Pero si escuchan “Hola… Bien…
con Camilo… oye, ¿te puedo llamar después? estoy como ocupada…” esa es una
muy buena señal de que estamos realmente interesadas en alguien.
Y hay muchísimas más. La verdad es que somos tan complejas y
cada mujer maneja su lenguaje aparte, que se nos puede caer una pestaña y esa
es una de las señales…
Pero entre tanta señal abstracta, entre tanto complique, somos
fáciles de entender (bueno, algunas). Es muy simple: CUANDO LOS QUEREMOS, ¡LO HACEMOS TODO POR USTEDES!
La Rana